Síndrome Visual Informático (SVI)

El sistema visual del ser humano está diseñado para realizar principalmente tareas en visión lejana durante un tiempo prolongado, y en visión próxima únicamente durante periodos breves. Al realizar actividades visuales a una distancia cercana se activan mecanismos de enfoque (acomodación, miosis y vergencias) en los cuáles están implicadas muchas estructuras oculares, lo que provoca un gasto de energía que puede generar cansancio y malestar ocular.

Con el paso de los años y los nuevos avances tecnológicos, nuestro estilo de vida ha cambiado y se han ido incrementando las actividades en cerca no solo por la necesidad de utilizar dispositivos electrónicos en el ámbito laboral o educativo, sino por un prolongado – a veces incluso excesivo – uso doméstico o de ocio de estos dispositivos (móviles, ordenadores, tablets, televisión, etc.) que afecta a todas las edades, incluso a los más pequeños.

¿Qué es el Síndrome Visual Informático (SVI)?

Aparte de los síntomas y daños músculo-esqueléticos que estas tareas pueden provocar en los usuarios, existen multitud de síntomas, molestias y daños oculares y visuales asociados al uso continuado y/o inadecuado de estos dispositivos. En la mayoría de los casos, los síntomas visuales  ocurren porque la demanda visual de la tarea supera las habilidades visuales del individuo para poder realizarla confortablemente. Los ojos trabajan con más intensidad delante de una pantalla que frente a la página de un libro, debido a factores como la definición de los caracteres, el reducido nivel de contraste, la presencia de deslumbramientos y reflejos en el monitor, las distancias y ángulos de trabajo, etc.

La Asociación Americana de Optometría definió el Síndrome Visual Informático (SVI)como “un conjunto de signos y síntomas oculares y visuales relacionados con el uso de dispositivos electrónicos durante un tiempo prolongado”.

Diferentes estudios indican que este síndrome afecta a un alto porcentaje – entre el 70-90% – de personas que pasan una media de 3 o más horas al día delante de una pantalla.

SÍNTOMAS

  • Fatiga o cansancio visual
  • Cefalea o dolor de cabeza
  • Sequedad, picor o escozor ocular
  • Enrojecimiento ocular o hiperemia
  • Visión borrosa
  • Diplopia o visión doble
  • Mareos, náuseas o vértigos
  • Síntomas músculo-esqueléticos(dolor de espalda, hombros, cuello, muñecas y manos)
  • Fotofobia

CONSEJOS PARA EVITARLO

  • Consulta a tu óptico-optometrista. Debes asegurarte de que tu corrección es la adecuada para la actividad y distancia que vas a emplear, y si dispone de tratamiento antirreflejante o filtro de luz azul.
  • “Regla 20-20-20”. Consiste en apartar la mirada de la pantalla durante 20 segundos cada 20 minutos y enfocar a una distancia de 20 pies (6 metros).
  • Ergonomía. Muy importante tener en cuenta que la parte superior de la pantalla debe estar a la altura de los ojos o ligeramente por debajo.

  • Iluminación. Tener buena iluminación ambiente, y en la medida de lo posible se debe evitar que las luces originen reflejos en la pantalla.
  • Ajustar la resolución y el contraste de la pantalla.
  • Parpadear. Es una acción que realizamos de forma automática, pero al estar frente a la pantalla la frecuencia de parpadeo disminuye por lo que tenemos que hacerlo de forma consciente.

El Colegio de Ópticos-Optometristas de Cataluña ha desarrollado una aplicación, llamada OKvisiony disponible en www.okvision.cat, que permite manejar fácilmente los periodos de descanso recomendados por los especialistas para mantener un correcto confort visual al trabajar con pantallas.

La aplicación proporciona consejos para el cuidado y la mejora del rendimiento visual de los usuarios, además incluye la opción de realizar algunos ejercicios para flexibilizar y relajar nuestro sistema visual.

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